Cada vez más empresas y particulares apuestan por la movilidad eléctrica. La instalación de puntos de recarga para VE (vehículos eléctricos) no deja de crecer, pues las ventajas de este modelo son cuantiosas, como la reducción de costes, el aprovechamiento de recursos naturales, mayor eficiencia…
En este sentido, es importante conocer a grandes rasgos la diferencia entre ambas formas de carga: lenta y rápida.
En NESS, instalamos diferentes puntos de recarga tanto monofásicos, trifásicos o de carga lenta, como semirrápidos, rápidos, ultrarrápidos, aislados de la red apoyados con baterías, con o sin instalación fotovoltaica asociada. En este sentido, abarcamos todo el proceso, desde el asesoramiento previo hasta la preinstalación, instalación, mantenimiento y obra civil.
Entendiendo la tecnología: AC y DC
Para que una empresa tome decisiones acertadas, es vital entender las diferencias técnicas de forma sencilla entre ambos tipos de carga:
Carga en Corriente Alterna (AC) o lenta
La mayoría de los puntos de recarga que podemos encontrar en el día a día, como por ejemplo en parkings de empresa u hogares, suelen ser de corriente alterna o AC.
Este tipo está destinado para estancias largas mientras se trabaja en la oficina o se duerme durante la noche en el hogar, por ello esta es la forma más eficiente y económica de cargar tu vehículo eléctrico.
Carga en Corriente Continua (DC) o rápida
Cuando se habla de carga rápida o ultrarrápida entra en escena la Corriente Continua o DC. Este tipo de carga es conveniente cuando se realizan viajes largos y se necesitan llevar a cabo paradas estratégicas donde cada minuto cuenta. Permite cargar hasta el 80% del vehículo en minutos, sinónimo de velocidad y disponibilidad.
Es perfecto para instalar en gasolineras, autovías y autopistas, así como cualquier otra ubicación con alto tráfico y rotación.
Factores clave para la toma de decisiones
Elegir entre una u otra no es una cuestión de «mejor o peor», sino de estrategia empresarial. A la hora de tomar una decisión se deben tener en cuenta diversos factores como el perfil de usuario, si se plantean estancias superiores a 5 horas o la ubicación, por ejemplo.
Característica | Corriente Alterna (AC) o lenta | Corriente Continua (DC) o rápida |
Ubicación común | Hogar y trabajo | Gasolineras y autopistas |
Velocidad | Lenta / Media | Rápida / Ultrarrápida |
Coste de instalación | Económico | Alta inversión técnica |
Impacto batería | Mínimo (Ideal uso diario) | Mayor estrés térmico (Uso ocasional) |
Potencia disponible | Gestión más sencilla | Gestión de red más compleja |
Otros datos de interés
Como curiosidad, según datos de ANFAC (Asociación Española de Fabricantes de Automóviles y Camiones) España ha cerrado 2025 con más de 53.000 puntos de recarga, un 37% más que en 2024. En cuanto a la red de carga rápida, ésta concentra su mayoría de puntos en zonas interurbanas.
Por otro lado, todavía hay más de 17.000 puntos de recarga instalados que se encuentran inoperativos, suponiendo todavía un reto para la infraestructura nacional.
Haciendo extensivos estos datos a las CC.AA., son Castilla y León, seguida de Cantabria y Asturias las comunidades que más puntos de recarga registran en su territorio, en contraposición a las que más vehículos eléctricos poseen, siendo la Comunidad de Madrid, Navarra, Cataluña y Comunidad Valenciana.

