¿Cuándo se considera a una empresa industrial como gran consumidora de energía a efectos del Sistema CAE?

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El Sistema de Certificados de Ahorro Energético (CAE) se ha consolidado como una herramienta clave para fomentar la eficiencia energética en todos los sectores productivos. Permite acreditar y valorizar los ahorros obtenidos a través de actuaciones de mejora en el consumo energético.

No obstante, no todas las empresas participan en igualdad de condiciones. En particular, las grandes consumidoras de energía del sector industrial tienen un rol específico dentro del CAE, y es fundamental entender qué criterios definen esta categoría.

Qué son los CAES y cuál es su importancia para la industria

Los CAES son un instrumento que permite certificar los ahorros de energía conseguidos mediante la implementación de medidas de eficiencia energética. Estos certificados pueden ser adquiridos por los sujetos obligados (empresas comercializadoras de energía) para cumplir con los objetivos de ahorro establecidos por el Estado.

Para las empresas industriales, este sistema representa una oportunidad: pueden generar ingresos adicionales mediante la venta de certificados resultantes de sus inversiones en eficiencia energética. Pero para acceder a determinadas ventajas o canales de tramitación directa dentro del CAE, es crucial que una empresa sea considerada como gran consumidora.

Criterios para ser considerada gran consumidora de energía

A efectos del Sistema CAE, se considera gran consumidora de energía a aquella empresa del sector industrial que cumple con, al menos, uno de los siguientes requisitos:

Estar constituida legalmente en el territorio nacional

Consumir al menos 1,0 GWh de media al año

Excluyendo el consumo de carbón en esta cifra, hace referencia a la suma de todos los vectores energéticos y de autoconsumo durante los 3 años anteriores a la finalización de la actuación.

Estar dentro de las actividades de las Secciones B, C o E (CNAE)

Según el marco legal vigente, se trata de actividades recogidas en la Clasificación Nacional de Actividades Económicas (CNAE) que presentan una alta relación entre consumo energético y valor añadido. Esto incluye las Secciones B (Industrias Extractivas), C (Industria Manufacturera) y E (Suministro de agua, saneamiento y residuos), excluyendo las actividades relacionadas con la producción o transformación de energía.

Aparecer como Instalación industrial

Se consideran industrias las actividades dirigidas a la obtención, reparación, mantenimiento, transformación o reutilización de productos industriales, el envasado y embalaje, así como el aprovechamiento, recuperación y eliminación de residuos o subproductos.

La importancia de esta clasificación

Ser considerada una gran consumidora de energía permite a la empresa acceder directamente al mercado de Certificados de Ahorro Energético, ya sea como promotora de actuaciones o como colaboradora con empresas acreditadas. Además, puede beneficiarse de una mayor visibilidad de sus actuaciones de eficiencia, facilitando la financiación o cofinanciación de proyectos a través de los ingresos obtenidos por la venta de CAES.

Asimismo, muchas de estas empresas ya están sujetas a obligaciones de auditoría energética, sistemas de gestión o cumplimiento ambiental. Integrar sus medidas de eficiencia dentro del CAE les permite valorizar inversiones ya realizadas o planificadas.

El papel de las grandes consumidoras de energía del sector industrial

Tanto desde el punto de vista de la generación de certificados como en la dinamización del mercado de la eficiencia energética, desempeñan un papel estratégico y activo:

  • Generadoras directas de CAES: las grandes consumidoras, al tener consumos energéticos elevados y procesos intensivos, cuentan con un alto potencial de ahorro energético.
  • Acceso directo al sistema como «promotores de actuaciones»: A diferencia de otras empresas que deben canalizar sus proyectos a través de empresas habilitadas, las grandes consumidoras pueden, si cumplen los requisitos técnicos y administrativos, actuar directamente como promotores de actuaciones de eficiencia energética y/o solicitantes de emisión de CAES.
  • Tractoras del mercado de eficiencia energética: debido a su tamaño y gran capacidad de inversión.
  • Contribución a los objetivos nacionales de ahorro: ya que el volumen de energía que pueden ahorrar estas empresas es significativo en términos agregados.
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