El uso de energías renovables es una de las mejores inversiones tanto para comunidades de vecinos como empresas. El objetivo es claro: permiten reducir sus costes energéticos a la par que mejoran su eficiencia.
En el caso de la energía solar fotovoltaica, permite que el inmueble o instalación sea independiente al generar su propia energía limpia, con las ventajas que esto conlleva.
Ahora bien, para que la instalación funcione a pleno rendimiento es importante realizar un correcto mantenimiento para garantizar así que no se produzcan fallas en el día.
6 señales de alerta a tener en cuenta en tu instalación fotovoltaica
Si bien es cierto que este tipo de instalaciones funcionan durante décadas de forma fiable, hay ciertos factores como el paso del tiempo, la suciedad o las condiciones meteorológicas que pueden afectar a su rendimiento.
Detectar estas señales a tiempo y saber cómo actuar marcará la diferencia en la durabilidad y funcionamiento de los módulos.
Señal 1: Descenso notable de la producción eléctrica
Si observas que en comparación con otros meses similares, y en condiciones parecidas de clima, la instalación genera menos energía es posible que exista algún problema.
Que se produzcan variaciones pequeñas es común y entra dentro de la norma; no obstante, si las caídas son drásticas es conveniente que un técnico lo revise porque puede deberse a un panel dañado, una conexión defectuosa o a algún tipo de fallo en el inversor.
Señal 2: Incremento inesperado de la factura eléctrica
Si la factura empieza a aumentar sin motivo aparente, es decir sin que haya habido cambios de hábitos relevantes en el edificio, es un motivo de preocupación ya que la instalación fotovoltaica tiene como objetivo la reducción de la factura energética.
Señal 3: Mensajes de error o alertas en el inversor
El inversor es el corazón de cualquier instalación fotovoltaica. Los sistemas modernos suelen incorporar pantallas o aplicaciones de monitorización que muestran avisos cuando detectan alguna anomalía.
Señal 4: Desconexiones frecuentes del sistema
Si el sistema se desconecta repetidamente o deja de producir energía durante determinados periodos de tiempo, es necesario investigar el motivo pues una instalación en plenas condiciones funciona de manera estable.
Además de reducir la producción energética, las desconexiones continuadas pueden generar un desgaste prematuro de algunos componentes.
Señal 5: Sobrecalentamiento de equipos eléctricos
Un calentamiento excesivo del inversor, cuadros eléctricos, cableado o conexiones puede indicar un problema que requiere atención, pues no es normal que se produzca en una instalación a pleno rendimiento.
¿Las causas más habituales? Desde conexiones flojas hasta componentes deteriorados o una ventilación insuficiente.
Señal 6: Daños visibles a simple vista
Una inspección visual periódica puede ayudar a detectar problemas antes de que afecten al rendimiento. Por ejemplo: grietas en el vidrio, manchas o decoloraciones, marcos deformados, signos de corrosión… son claros indicios de que los paneles deben ser revisados.
Estos daños pueden producirse por impactos, por fenómenos meteorológicos extremos o el paso del tiempo.
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