Directiva CSRD vs. NFRD: definición, diferencias, claves

Índice

La sostenibilidad ha dejado de ser un ejercicio voluntario de transparencia para convertirse en un elemento estratégico del negocio. La entrada en vigor de la Corporate Sustainability Reporting Directive (CSRD) supone un cambio profundo en la forma en que las empresas gestionan, verifican y comunican su desempeño ESG. ¿Qué diferencias existen respecto a la anterior NFRD y qué implica realmente este cambio para las organizaciones?

La sostenibilidad y, en general, todo lo relacionado con la Responsabilidad Social Corporativa (RSC) está en proceso de cambio en los últimos años. En este punto, la transición no es solo ecológica, también lo es informativa. La manera en la que se recopilan los informes es clave y objeto de modificación como veremos a continuación, pues la evolución de la NFRD (Non-Financial Reporting Directive) hacia la nueva CSRD (Corporate Sustainability Reporting Directive) marca un antes y un después en cómo se reporta el desempeño ambiental, social y de gobierno (ESG).

A modo introductorio, y como resumen, este artículo amplía toda la información relacionada con la antigua Directiva sobre Información No Financiera (NFRD), y su paso hacia la CSRD, que amplía considerablemente los requisitos de transparencia, alcance y verificación.

Es importante recordar que:

  • La CSRD ya está en vigor;
  • Existen propuestas europeas (Paquete Ómnibus) para simplificar determinadas obligaciones;
  • Pese a ello, los principios de transparencia, doble materialidad y reporte ESG seguirán siendo la referencia durante los próximos años.

NFRD: en qué consistía la Directiva sobre Información No Financiera

Surgió en 2014 aprobada por la Unión Europea con un objetivo claro: mejorar la transparencia en aspectos ESG (ambientales, sociales y de gobernanza).

La norma obligaba a entidades de interés público, incluidas muchas empresas que cotizan en bolsa, así como bancos y compañías de seguros, a reportar información relacionada con cuestiones ambientales, derechos humanos, medidas anticorrupción

Esta divulgación de la información permitía a los diferentes stakeholders (clientes, inversores, empleados, etc.) conocer y evaluar mejor los riesgos y oportunidades asociados a la sostenibilidad empresarial. Si bien es cierto en la teoría era interesante, en la práctica no existían criterios homogéneos para la elaboración de informes, lo que dificultaba la recopilación de la información.

¿Cuál es el origen de la CSRD?

El surgimiento de esta nueva Directiva tiene dos objetivos claros: responder a las limitaciones de la NFRD y reforzar así la fiabilidad, calidad y comparabilidad de los datos en materia de sostenibilidad.

La primera diferencia en comparación con la NFRD es la ampliación de las organizaciones obligadas a elaborar este informe. Ahora, deben reportar estos datos las entidades de interés público, así como las grandes empresas con más de 250 empleados, más de 40 millones de euros de volumen de negocio neto o activos superiores a 20 millones de euros. En fases posteriores también se incluyen a las pymes cotizadas y a empresas de terceros países que operen en el mercado europeo y superen determinados umbrales de volumen de negocio.

Principales diferencias entre CSRD y NFRD

Característica

NFRD (Directiva Anterior)

CSRD (Nueva Directiva)

Ámbito de aplicación

Principalmente entidades de interés público con más de 500 empleados.

Todas las grandes empresas, pymes cotizadas y filiales extranjeras.

Estándares

Marcos flexibles y variados (GRI, SASB, etc.).

ESRS (Estándares Europeos) únicos y obligatorios.

Auditoría

No obligatoria en todos los Estados miembros.

Verificación obligatoria por una organización externa independiente.

Formato

Papel o PDF tradicional.

Formato digital estructurado (etiquetado XHTML).

Implicaciones de las normas europeas ESRS y la doble materialidad

En este contexto, uno de los grandes cambios que introduce la Directiva CSRD en comparación con la anterior (NFRD), es el primer conjunto de normas europeas de información sobre sostenibilidad (ESRS o Estándares Europeos). El objetivo es eliminar la ambigüedad y definir con precisión qué reportar y de qué manera.

Al mismo tiempo, la nueva Directiva incluye el concepto de “doble materialidad”, indicando que las compañías deben reportar no solo cómo afecta el cambio climático al negocio (materialidad financiera), sino también este impacto en el medio ambiente y la sociedad (materialidad de impacto).

Principales beneficios de la Directiva CSRD

La transición de la NFRD a la CSRD marca un antes y un después en la divulgación de información de sostenibilidad en Europa. La nueva normativa amplía el alcance de las obligaciones, introduciendo los ESRS como marco común para lograr así una mayor calidad, trazabilidad y transparencia de los datos.

Esto trae consigo una serie de beneficios como:

  • Aumento de la confianza de inversores y resto de stakeholders;
  • Mejor acceso a financiación sostenible;
  • Incremento de la transparencia corporativa;
  • Mayor capacidad para identificar riesgos climáticos;
  • Mejora de la reputación empresarial.

Más allá del cumplimiento normativo, la CSRD representa una oportunidad para profesionalizar la gestión de la sostenibilidad. Las organizaciones que comiencen a preparar sus procesos, datos y sistemas con antelación estarán mejor posicionadas para responder a las exigencias regulatorias, generar confianza entre sus grupos de interés y convertir la sostenibilidad en una verdadera ventaja competitiva.

Scroll al inicio